Interior del BarRi Diagonal. Fotografía, Aoi Videdomini

Guillermo Barri abrió un segundo BarRi en Barcelona

A pesar del nombre, la variada y saludable oferta del BarRi Diagonal supera la del típico bar de barrio, pero a precios más que razonables

Eva González Barcelona (España), 8 febrero, 2017

Tras el éxito de BarRi Sarrià, Guillermo Barri abre un segundo local en Barcelona en plena Diagonal, concretamente en la calle Casanova 211.

El chef del BarRi es Alejandro Loaiza, quien tras su paso por Alkimia, El Celler de Can Roca y Spoonik, ha encontrado otra manera de dar rienda suelta a su imaginación. Loaiza propone y prueba, el cliente juzga y sitúa. El jefe de sala se llama Carlos Melian y ambos, Melián y Loaiza, sirven a los clientes en BarRi Diagonal desde noviembre de 2016.

El local de Casanova ofrece una carta de temporada para todos los días y todas las franjas horarias, “una oferta para hacer barrio, para el desayuno, la comida, el afterwork o la cena, para que repitas sin repetir, para sentirte en casa”, dice Guillermo Barri.
El concepto consiguió convertirse en un referente de la zona en Sarrià, “¿por qué no en Diagonal?. El reto de hacer comunidad se magnifica en esta zona. Abrimos todos los días -incluido el fin de semana-; aceptamos el desafío”, explica.

Carlos Melián y Alejandro Loaiza -derecha-. Fotografía, Aoi Videdomini

Carlos Melián y Alejandro Loaiza -derecha-. Fotografía, Aoi Videdomini

Aunque la carta de BarRi Diagonal sigue la estela de la del establecimiento de Sarriá, en el caso del local de la calle Casanova se refuerza la franja horaria del mediodía con una fómula especial: Los platos para picar y compartir se rotan como en Sarriá, pero al mismo tiempo se ofrecen diariamente una serie de platos fuera de carta con precio cerrado para aquellos que prefieran guía.

“Queremos hacer ‘barri’ -barrio- también en las comidas, y que los de la zona descubran platillos diferentes cada día”.

Hasta el nombre dice barrio, pero el BarRi es mucho más

En el BarRi el cliente encuentra una cocina basada en el producto de proximidad con muy buena calidad elaborado con una buena técnica sin excesos, pero sin defectos. Las presentaciones son cuidadas y las propuestas casi caseras, marcadas por el producto de temporada.

Loaiza dice con humildad: “Es un restaurante de barrio que se preocupa por la salud y por el gusto, de los clientes y de los productos”.

Platos de el BarRi Diagonal: Magret de pato con crema de boniato y toques de café -izquierda-; postre -arriba- y Ensaladilla rusa. Fotografías, Aoi Videdomini

Platos de el BarRi Diagonal: Magret de pato con crema de boniato y toques de café -izquierda-; postre -arriba- y Ensaladilla rusa. Fotografías, Aoi Videdomini

Pero platos como el suave Canelón de pollo rustido o del Vitello tonnato, o el Redondo de ternera guisada con crema de atún que Loaiza adora, igual que el serranito que triunfó en Sarrià evolucionado hacia un Mini de secreto ibérico confitado y mojo picón hablan de una propuesta culinaria más allá de lo que podría encontrarse en un bar de barrio.

Tarta y caja de infusiones del BarRi. Fotografías,  Aoi Videdomini.

Tarta y caja de infusiones del BarRi. Fotografías, Aoi Videdomini.

Y la carta sigue: Sopa minestrone de la “nonna” italiana; Mongetes de Santa Pau con salsa verde y almejas; Guiso de habas con butifarra negra y bacalao; Magret de pato con crema de boniato y toques de café; Verduras con las que Loaiza juega para cambiar y sorprender…En BarRi también hay raciones y tapas como la Gírgola con huevo frito y jamón o sepia con patatas.

Sentado en un Rolls

El BarRi tiene una terraza resguardada del tráfico y un comedor en la entrada con varios ventanales que, a la vez, integran el espacio gastronómico en la ciudad y lo separan del ruido. Un pasillo poblado de pequeñas mesas conduce hacia una cocina con vistas a la penúltima sala, la que da al patio, ideal para prolongar la velada.

Alejandro Loaiza -derecha- y Carlos Melián sentados en el maletero del Rolls Roice azul que preside el patio del BarRi Diagonal. Fotografía,  Aoi Videdomini.

Alejandro Loaiza -derecha- y Carlos Melián sentados en el maletero del Rolls Roice azul que preside el patio del BarRi Diagonal. Fotografía, Aoi Videdomini.

Y es precisamente en el patio donde uno puede sentarse en el maletero de un Rolls hecho sofá y comer, beber y soñar…ligero de equipaje.
En el pasillo tres grifos que no sirven cerveza surten a los clientes de agua marca BarRi.

Durante los meses del buen tiempo, el patio entrará en la tercera sala ampliando el espacio chill-out que completa un restaurante con ladrillo visto y mucha madera.

Fómula mediodía a €14,90, brunch los domingos, copas, botellas magnum y agua de la casa

BarRi ofrece varias ventajas tanto para comer como para beber. Además de la carta, el local de Casanova ofrece la Fórmula de mediodía que incluye dos platos y postres fuera de carta, diferentes cada día por €14,90.

La versatilidad de la carta se extiende a la oferta de vinos que pueden consumirse por copas, por decantador, botella de 75cl y botellas Magnum, estas últimas ideales para grupos.
Los tres grifos del pasillo sirven tres tipos de agua de la casa: Natural, con gas y fría.

Los domingos Loaiza ha diseñado dos tiposs de brunch: más salado, con un bocadillo de embutido a escoger, o más tradicional, con una selección de huevos al gusto.
Ambos tipos de brunch comparten una oferta común de bebidas frías y calientes, pastas variadas y tostadas con mermelada.
Fuera de la Fórmula y el Brunch, el precio medio de el BarRi por comensal es de €25.

Imagen sobre el titular.- Detalle interior del BarRi Diagonal. Fotografía, Aoi Videdomini.

 

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