Información actualizada el 24/12/2017
Inés Arrimadas (Ciudadanos -Cs) ha ganado hoy las elecciones por una amplia diferencia de cuatro puntos sobre Carles Puigdemont (Junts per Catalunya -JXCAT-). Cs ha logrado cohesionar en apoyo de su proyecto constitucionalista para Cataluña alrededor de un millón de votantes, el 25,38% del total, frente al 21,7% del fugado Puigdemont.
Sin embargo, una vez más parecen ser los independentistas quienes están en condiciones de reunir la mayoría parlamentaria necesaria para formar gobierno.
«La República Catalana ha ganado a la Monarquía del 155» cantaba a los cuatro vientos Carles Puigdemont desde Bruselas al conocer los resultados en rueda de prensa plagada de reporteros españoles e internacionales.

«Por primera vez en Cataluña ha ganado las elecciones un partido constitucionalista», subrayaba Arrimadas celebrando una victoria electoral que no puede lelvarla ni a ella ni a su partido a la Generalitat.
El millón de votos obtenido por Cs le proporcionan 37 escaños en el Parlament (36 tras el escrutinio del voto por coreo), que unidos a los 17 del Partido Socialista de Cataluña (PSC) y los 3 (4 tras el recuento del voto por correo) del del Partido Popular (PP) sumarían un total de 57 diputados, frente a los 70 que concentraría a favor de la opción independentista una coalición compuesta por JXCAT (34), Esquerra Republicana de Catalunya + Cat Sí-ERC- (32) y la CUP (4). Recordemos que bastan 68 diputados para contar con la mayoría absoluta dentro del Parlamento de Cataluña.

Cierto que la CUP, que representa a la facción independentista más radical de la sociedad catalana ha perdido seis escaños si comparamos los resultados de las elecciones del 21 de diciembre con los anteriores comicios autonómicos pero también es cierto que el PP ha sufrido el mismo varapalo electoral (también pierde 6 escaños). Ni CUP ni PP podrán formar grupo parlamentario porque son precisos 6 diputados al menos para que un partido o coalición tenga derecho a hacerlo.
Cierto que la aplicación del Artículo 155 ha dejado claro que cualquier deriva «político-golpista» en el Parlament encaminada a una declaración unilateral de independencia no tardaría en ser atajada desde el Gobierno y el Senado de España, pero también lo es que la condición sine qua non que la CUP pone para apoyar cualquier pacto de gobierno es que se retome la vía de la declaración unilateral de independencia.

Sea como fuere, con o sin pacto entre los partidos independentistas, lo cierto es que Cs, PP y PSOE no alcanzarían, incluso con el apoyo de CeC-Podemos (8 diputados), la mayoría necesaria para elegir al próximo Presidente de la Generalitat de Catalunya. Juntos sumarían tan sólo 65 escaños, frente a los 70 de la coalición entre los independentistas.
A pesar de la victoria de Cs las elecciones no han servido para poner fin a la incertidumbre que política y al diálogo de sordos que está dañando gravemente tanto la economía como la imagen de la marca Cataluña en el exterior desde que se iniciara el Procés. Tampoco beneficia a la imagen y perspectivas económicas de España.
Imagen sobre el titular.- Inés Arrimadas, Albert Ribera y los demás miembros y simpatizantes de Ciudadanos celebran la primera victoria electoral de un partido no independentista en Cataluña. © Ciudadanos.
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