«La corrupción nos está matando a todos. La gente no quiere más, la gente quiere gestos y mi gesto es asumir la responsabilidad política,» decía ayer Esperanza Aguirre explicando su dimisión.
El pasado domingo a las 14:00 horas la que hasta entonces era Secretaria General del Partido Popular de Madrid anunciaba su dimisión en rueda de prensa celebrada en la sede nacional del PP situada en la calle Génova de Madrid.
Responsabilidad in eligendo y responsabilidad in vigilando
Aguirre puntualizaba con claridad que dejaba el cargo, no porque estuviera implicada de ninguna forma en los manejos, parece que para financiar de forma ilegal al PP de Madrid, llevados a cabo por Francisco Granados, sino porque ella había elegido a «este sujeto» y debía haber vigilado mejor lo que hacía.
Aguirre destituyó a Granados como Secretario general del PP de Madrid en 2011, cargo que llegó a ocupar a propuesta de ella misma.
La «lideresa» ha sido pionera esta vez, igual que en otras muchas ocasiones, en el panorama político español. Veremos ahora si otros son capaces de recoger el guante y asumir las responsabilidades políticas que les tocan, porque sin duda les tocan, tanto dentro como fuera del PP.
Cifuentes se perfila como sucesora
Todas las quinielas apuntan a Cristina Cifuentes como la siguiente Secretaria General del PP de Madrid. Tradicionalmente El Presidente de la CAM ha venido siendo también el Secretario General del Partido Popular madrileño, pero de momento fuentes del partido explican que la dirección del PP madrileño será asumida por una gestora hasta que se celebre el congreso ordinario. En este congreso deben elegir presidente los militantes y se baraja que por primera vez en la historia de la agrupación conservadora se aplique la regla de 1 militante 1 voto.
Al menos es lo que Aguirre está pidiendo, un congreso abierto, en el que cada militante tenga tan sólo un voto.
¿Nos hemos quedado sin Esperanza?
No lo creo. La dimisión de Aguirre no parece un adiós. Al margen de las maniobras políticas que quieran verse en ella, también podría constituir un primer paso hacia una regeneración desde la decencia en la batalla contra los corruptos y corruptas, sean del color que sean, tanto dentro como fuera de su partido y en especial en el Ayuntamiento de Madrid. Allí esta política con mayúsculas sigue por ahora ocupando su cargo de concejala y portavoz del PP. Esto a pesar de que muchos desearían apartarla de una vez para campar más a sus anchas por el consistorio madrileño. Así lo piden por ejemplo desde el PSOE e IU.
Cierto que al Presidente en funciones, Mariano Rajoy, Aguirre no se lo ha dejado fácil para continuar al frente del PP. Sin duda responsabilidades políticas in eligendo e in vigilando Rajoy tiene tanto en el caso de Bárcenas como en el de la Generalitat Valenciana, en tanto que cabeza nacional del PP.
Pero más aún podría decirse de la cúpula de Podemos. Éstos últimos políticos, los populistas, pringados directamente en el arte de alargar la mano y no devolver el dinero ilegalmente cobrado. No se ha podido probar todavía, aunque parece un secreto a voces, que este partido recibe o, cuando menos, ha recibido financiación de dos gobiernos extranjeros, uno Venezuela y otro Irán.
En el caso del PSOE, el monto robado por sus corruptos supera ampliamente a lo que presuntamente se han embolsado los del PP. Continúan además destapándose asuntos turbios. Y entre los que ya se saben, los casos de los EREs y de los Cursos de formación resultan especialmente sangrantes porque se les ha escamoteado el pan y la formación precisamente a aquellos trabajadores que más lo necesitaban. Bonita manera de defender los derechos laborales de los españoles de a pié.
Honradamente, ESPERO que a la señora Aguirre le queden muchos años de vida en política. En los tiempos que corren no andamos sobrados de líderes consecuentes.
Es más ESPERO que su dimisión de ayer sirva para algo y que no quede enterrada entre eslóganes, consignas políticas y apelaciones al 36 de unos políticos jóvenes que ni vivieron ni sufrieron la guerra civil de la que tanto parecen dolerse.
Podemos acabar peor
Recordemos que en las derechas también hubo víctimas y que los dos bandos fueron igualmente atroces durante la guerra civil. Lo que debería doler ahora es que algunos políticos corruptos quieran cubrir sus manejos con el velo de la identidad nacional incomprendida o de una memoria histórica de la que no pueden participar ni por años ni por sinceridad.
Cuidado con la propaganda que tiende a pasar por blanco lo que es igualmente negro.
Por otro lado la escasez de postguerra, igual que la crisis económica actual, la sufrieron en sus carnes los ciudadanos de a pie decentes de uno y otro signo político por igual. No así la grey de estraperlistas y corruptos de todo género, capaces de aprovechar lo mismo una posguerra que una crisis económica, que unos resultados electorales repartidos.
«A río revuelto, ganancia de pescadores,» pero, ¡ojo!, porque si no somos capaces de gobernarnos PODEMOS acabar todos peor.
Imagen sobre el titular.- Esperanza Aguirre. Imagen procedente de su perfil de Facebook.
Links externos relacionados:
Declaraciones de Esperanza Aguirre en Génova
Eastwind links relacionados:













