AEB y CECA rechazan el impuesto del Gobierno a la banca para financiar las pensiones

Ambas asociaciones avisan de que este impuesto perjudicaría a la economía española

Eva González Madrid (España), 11 julio, 2018

De acuerdo con un comunicado conjunto publicado hoy por AEB (Asiciación Española de Banca) y CECA la creación de nuevos gravámenes a la banca no constituye una solución adecuada para financiar el sistema de pensiones, porque sería injusta y porque conllevaría efectos colaterales perjudiciales para la economía española en general.

De acuerdo con declaraciones de la Ministra de Hacienda, Maria Jesús Montero, el Gobierno madura la aprobación de un impuesto adicional para la banca que serviría para financiar el sistema público de pensiones.

Gestha calcula que el gravamen podría aportar a las arcas públicas alrededor de €2.000 millones anuales. Pedro Sánchez proponía su establecimiento en enero pasado. Tan sólo Reino Unido y Austria cuentan con un impuesto similar dentro de la Unión Europea.

Un gravamen injusto

En primer lugar, dice el comunicado, “no resulta en modo alguno razonable hacer recaer las necesidades de ingreso adicional del sistema de pensiones sobre un único sector empresarial, especialmente si se tiene en cuenta que su ponderación en la economía y en los beneficios empresariales es en torno al 3 %. Si la solución a este problema requiere aumentar los ingresos públicos, todos los agentes deben contribuir a sufragarlo de manera equitativa.”

Recuerda el comunicado que “el sector financiero ha realizado considerables esfuerzos en el pasado para facilitar el cumplimiento de los objetivos de déficit público y que, además, su contribución al sostenimiento del gasto público ya es superior a la de otros sectores de actividad (por la existencia, entre otras medidas, de un tipo impositivo incrementado en el Impuesto sobre Sociedades, un Impuesto sobre Depósitos de Entidades de Crédito o las cuotas del IVA soportado no deducibles).”

Imagenes © AEB y © CECA, respectivamente. Composición, Eastwind.

De acuerdo con el Informe CECA-PwC, tan sólo las Cajas y los Bancos creados por éstas realizaron una contribución fiscal de €4.837 millones en 2017, de los cuales, €2.287 millones corresponden a impuestos soportados, es decir, aquellos que suponen un coste para las entidades y afectan a sus resultados y €2.550 millones a impuestos recaudados, es decir, aquellos que son retenidos o repercutidos a terceros.

El estudio muestra que los impuestos soportados más relevantes fueron los relacionados con el empleo (€1.010 millones), el IVA soportado no deducible, que representa un coste para las entidades financieras (€682 millones), la prestación patrimonial por los créditos fiscales (€247 millones), y el Impuesto sobre los Depósitos Bancarios (€152 millones).

El tipo impositivo total soportado por las entidades de crédito adheridas a CECA ascendió al 41% en 2017 de acuerdo con el estudio CECA PwC 2018 publicado recientemente.

Desventaja competitiva

CECA y AEB señalan que “desde la regulación sectorial se han introducido diversas exigencias a nivel europeo en el marco de la unión bancaria para reforzar la solvencia del sistema financiero, entre las que destacan las contribuciones al Fondo de Garantía de Depósitos y al Fondo de Resolución, que suponen un coste para el sector financiero que afecta a los resultados y, por tanto, a los dividendos que percibe una amplia base accionarial minorista. El establecimiento de un impuesto sectorial supondría un sobrecoste adicional que haría aún más difícil acceder al mercado de capitales.”

El comunicado explica que “el incremento de la carga tributaria del sector financiero generaría para nuestras entidades una desventaja competitiva a nivel europeo, y supondría un obstáculo al relevante papel que desempeña este sector en términos económicos y sociales, con especial incidencia en lo que hace a su contribución al empleo y al desarrollo de la actividad económica a través de la concesión del crédito.”

Ineficaz y dañino para la economía

Además, subraya la comunicación “el establecimiento de un gravamen singular sobre el sector podría tener unos efectos recaudatorios inferiores a los pretendidos y, sin embargo, afectar de forma muy negativa a la solvencia del mismo.”

Imagen sobre el titular.- Maria Jesús Montero recibe la cartera ministerial de manos de su predecesor en el cargo, el ya ex-Ministro de Hacienda Cristóbal Montoro. Foto procedente de la website del Ministerio de Hacienda.

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