Borrador de Presupuestos Generales del Estado 2019.- La Comisión Europea a penas ha opinado, porque no puede

El BPG enviado por el Gobierno de Sánchez no contiene la información necesaria ni se ajusta al formato establecido, dice la Comisión

Eva González Madrid (España), 21 octubre, 2018

En una semana en la que se hicieron la “foto” Pablo Iglesias y Pedro Sánchez firmando ese acuerdo presupuestario para 2019 que podría perpetuar a Sánchez en la Moncloa y colocaba el logo de Podemos al lado del escudo del Estado Español. En una semana en la que Albert Rivera (Ciudadanos) ha calificado los Presupuestos de “fake” y Pablo Casado (PP) de engañosos en la sesión de control parlamentario al Gobierno. En una semana en la que Antonio Garamendi (Presidente de Cepyme) subrayaba que para elaborar el borrador de marras el Gobierno no se había preocupado de consultar, ni siquiera se había dignado a escuchar, a aquellos que tienen que pagar los salarios mínimos que se fijan en el documento en cuestión. En una semana en la que Lorenzo Amor (Presidente de ATA) ha puesto de relieve el descalabro que para los autónomos supone subir el SMI hasta los €900 sin medidas que compensen el incremento de las bases de cotización a la Seguridad Social. En una semana en la que Pablo Iglesias (Podemos) se entrevistaba con el independentista Oriol Junkeras (ERC) en la cárcel, para pedir, dicen las malas lenguas, el apoyo a los PGE por parte de Esquerra Republicana de Catalunya. En esta semana así de “movidita”, por fín llegó “LA CARTA”.

Me refiero a esa CARTA de la Comisión Europea que debía “objetar” o “apoyar” el Borrador de Proyecto de Presupuestos Generales de Estado 2019 para España.

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias tras la firma, en La Moncloa, del acuerdo sobre los Presupuestos Generales del Estado para 2019. La Moncloa, Madrid – 11/10/2018. Pool Moncloa/Fernando Calvo.

Llegó “LA CARTA” y ni una cosa ni la contraria, porque lo que ha enviado el Gobierno de España para obtener el ansiando espaldarazo europeo a su proyecto económico no le sirve a la Comisión para calibrar si los PGE 2019 de socialistas y podemitas son factibles o, por el contrario, pueden conducir a nuestro país por la senda de la bancarrota a la venezolana.

Dice literalmente el documento: “Notamos que el BPP no ofrece sin embargo una imagen completa de las medidas planeadas. Como sabe, las pautas aplicables al formato y contenido del BPP han sido establecidas en el Código de Conducta en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento. Por tanto, sería importante proveer a la Comisión Europea con toda la información necesaria sobre las varias medidas, especialmente por lo que respecta a su impacto presupuestario, para facilitar nuestra evaluación.”

El Gobierno de España puntualiza que: “A diferencia de años anteriores, en que las cartas fueron firmadas por el Vicepresidente y el Comisario y enviadas al Ministro de Economía, se trata de un documento técnico en el que se requiere determinada información con el fin de facilitar el análisis de los servicios de la Comisión.”

Lo que el Gobierno presenta como una victoria de su gran competencia, podría también leerse de otro modo: La Comismión no se pronuncia porque no ha recibido la información que preceptivamente debía haber sido enviada y en el formato acordado por todos los Estados miembros.

Bien sea fruto del apresuramiento, de improvisación, o de un afán de hacer pasar por realista un plan de PGE en el que aumentan los gastos pero se fía la obtención de los ingresos necesarios para soportarlos al incremento de los impuestos y no al crecimiento económico, lo cierto es que Bruselas no se pronuncia. Y no porque todo esté bien, sino porque no puede, al no disponer de la información necesaria.

Moncloa promete: “La información adicional solicitada será enviada a la Comisión Europea dentro del plazo fijado. Dicha información incluye, por ejemplo, el escenario presupuestario inercial a “políticas constantes” o el detalle de los anteproyectos de Ley adoptados hoy en Consejo de Ministros.” El plazo sentado por la Comisión en “LA CARTA” termina mañana, 22 de octubre.

El Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el Presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, con quien se ha reunido antes del inicio del Consejo Europeo.Bruselas (Bélgica) – 17/10/2018. Pool Moncloa / Fernando Calvo.

Sea. Habrá que ver si “LA CARTA” de la Comisión cuando llegue la definitiva, deja intacto el PPG (Plan de Presupuestos Generales) cuando los expertos de la Unión calibren la trastienda real de los ingresos esperados por el Gobierno de Sánchez. Ojalá se confundan Rivera y Casado y los Presupuetos del PSOE sean “fetén”.

Isabel Celaa (Ministra de Educación y Formación Profesional y Portavoz del Gobierno) ha subrayado que, mientras que las cartas recibidas por el Gobierno Rajoy eran de “60 páginas”, la recibida por el Gobierno Sánchez es escueta.

¿No será que cuando se informa realmente se puede opinar a fondo para ajustar, solucionar problemas y construir con fundamento?. No sé lo que opinarán ustedes pero en cualquier caso no puede olvidarse que el Gobierno del PP se ha visto en la tesitura de enviar el BPG español en circunstancias no tan boyantes como las que vivíamos justo antes de la moción de censura.

Entonces Rajoy y su equipo evitaron la intervención de la economía española por la UE y consiguieron un “rescate” para los bancos, que hemos podido ir devolviendo y gestionando sin más problema hasta hoy.

Antes de la moción de censura, tanto Europa como el Fondo Monetario Internacional opinaban que estábamos en la senda de la recuperación gracias a la política económica diseñada por el posiblemente no muy populat pero, a juzgar por los resultados, competente, Luis de Guindos, hoy Vicepresidente del Banco Central Europeo.

Volviendo al asunto central que nos ocupa ahora, en realidad LA CARTA todavía está por llegar, así lo subraya la propia Comisión cuando dice en el documento que ha enviado al Gobierno: “Agradeceríamos el recibir sus contenidos para el 22 de octubre de 2018 con el fin de permitir a la Comisión tenerlos en cuenta antes de que emita su opinión formal sobre su Borrador de Plan de Presupuestos (BBP)”

No ob stante, a bote pronto la Comisión advierte al Gobierno de Sánchez sobre cuatro puntos:

1.- “El BPP proyecta una tasa de crecimiento nominal de los gastos primarios del 1,7%. Lo que excede del incremento recomendado máximo del 0,6%.” El Gobierno español casi triplica el aumento de gasto recomendadopor la UE.

2.- “El esfuerzo estructural en 2019 es del 0,4% del PIB. Este esfuerzo queda por debajo del 0,65% del PIB requerido en la recomendación del Consejo de 13 de julio de 2018.”

3.-” Basándonos en la limitada información disponible, no podemos excluir el riesgo de alguna desviación con respecto al esfuerzo requerido” (la Comisión se refiere al esfuerzo de ajuste estructural).

4.- “También tenemos preguntas sobre el cumplimiento de la llamada norma de deuda transicional, que establece el Artículo 2(1a) del Reglamento 1467/97.” Este reglamento del Consejo del 7 de julio de 1997 se refiere a la aceleración y clarificación del procedimiento de déficit excesivo en un Estado miembro de la UE.

El Gobierno de Sánchez, en lugar de tomar nota públicamente de los avisos de la Comisión, especialmente de la referencia al procedimiento de déficit excesivo, vuelve a la carga con los “titulares” que viene repitiendo una y otra vez desde que Iglesias y Sánchez se hicieron “la foto” en La Moncloa. Dice el comunicado oficial de Moncloa a propósito de LA CARTA:

1.- “Este escrito toma nota de que el Plan Presupuestario español contempla un ajuste estructural de 0,4 pp que, si bien está por debajo de los 0,65 pp recomendados por las instituciones comunitarias, se sitúa dentro de los márgenes de flexibilidad previstos por el Pacto de Estabilidad y Crecimiento”.

2.- “El Plan Presupuestario de España se ajusta a las normas de estabilidad comunitarias y contempla para 2019 una reducción de 0.9 pp del déficit de las AAPP, un superávit primario de 0,6% del PIB, un ajuste estructural de 0,4 pp y una reducción de la deuda pública de 1,5 pp del PIB”.

Ojalá, pero lo cierto es que a todos los españoles nos falta la misma información que reclama la Comisión para poder comprobar si lo que el Gobierno de Sánchez promete se ajusta a las posibilidades reales del país. De nuevo afirmaciones categóricas sin mostrar información adicional.

Veremos en qué queda todo, pero más vale que se aprueben unos PGE en los que gastos e ingresos cuadren verdaderamente. Unos PGE que sirvan para fomentar el crecimiento económico continuado y la creación de empleo. Si Sánchez y su “dream team” no son capaces o por carecer de los apoyos parlamentarios necesarios no pueden dárselos al país, mejor haría convocando unas nuevas elecciones. Pero no sé si de un tiempo a esta parte algunos políticos españoles piensan en el bien de España o por el contrario, más bien en sus intereses particulares.

Porque el descalabro que pueden generar unos malos PGE no lo pagarán los que salen en “la foto”, sino que saldrá del bolsillo de todos los españolitos de a pié, como siempre. Y ésto sucederá así, ya se vio en su día con los bancos, especialmente en el caso de que la Unión Europea se viera obligada a enviar otro “rescate”.

No es preciso mirar a Venezuela para alarmarse, basta con echar un vistazo a Grecia o mirar detenidamente lo que está pasando en Italia.

Imagen sobre el titular.- Pedro Sánchez y Pablo Iglesias firman, en La Moncloa, el acuerdo sobre los Presupuestos Generales del Estado para 2019. En la imagen, firma Pablo Iglesias. La Moncloa, Madrid – 11/10/2018. Pool Moncloa/Fernando Calvo.

Eastwind links relacionados:

Sánchez aclara que la subida del SMI no incrementará las cotizaciones a la Seguridad Social de los autónomos

LA CARTA de la Comisión Europea traducida:

“Estimado sr. San Basilio Prado:

Querríamos agradecerle por haber enviado a punto el Borrador de Plan de Presupuestos (BPP) de España para 2019, que fue recibido el 15 de octubre.

“Notamos que el BPP no ofrece sin embargo una imagen completa de las medidas planeadas. Como sabe, las pautas aplicables al formato y contenido del BPP han sido establecidas en el Código de Conducta en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento. Por tanto, sería importante proveer a la Comisión Europea con toda la información necesaria sobre las varias medidas, especialmente por lo que respecta a su impacto presupuestario, para facilitar nuestra evaluación.

“Tomamos nota de el BPP proyecta una tasa de crecimiento nominal de los gastos primarios del 1,7%. Lo que excede del incremento recomendado máximo del 0,6%. El esfuerzo estructural en 2019 es del 0,4% del PIB. Este esfuerzo queda por debajo del 0,65% del PIB requerido en la recomendación del Consejo de 13 de julio de 2018. Basándonos en la limitada información disponible, no podemos excluir el riesgo de alguna desviación con respecto al esfuerzo requerido. También tenemos preguntas sobre el cumplimiento de la llamada norma de deuda transicional, que establece el Artículo 2(1a) del Reglamento 1467/97.

“Tomamos buena nota de la presentación del borrador de Ley de Presupuestos 2019 ante el Parlamenteo español no se ha producido en paralelo con el envío del BPP a la Comisión Europea.

“Si hubiera diferencias substanciales entre el BPP y el borrador de Proyecto de Ley de Presupuestos finalmente enviado al Parlamento, le invitamos a enviar lo antes posible un BPP actualizado a la Comisión Europea y al Eurogrupo, y a informarnos sobre cualesquiera desarrollos fiscales o decisiones que se adopten en las semanas próximas.

“La Comisión Europea busca contiunar un diálogo constructivo para llegar a una valoración final real. Agradeceríamos el recibir sus contenidos para el 22 de octubre de 2018 con el fin de permitir a la Comisión tenerlos en cuenta antes de que emita su opinión formal sobre su Borrador de Plan de Presupuestos (BBP)”
Para ver el original en inglés de LA CARTA , clic aquí

Para ver la comunicación del Gobierno a propósito de LA CARTA, clic aquí

Reglamento 1467/97

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