La ola de calor más ardiente de nuestra historia prueba que el cambio climático es un hecho, dice AEMET

Las olas de calor veraniegas, cada vez más frecuentes

Eva González Madrid (España), 2 julio, 2019

Los días 27, 28 y 29 de junio todos los que nos encontrábamos en España hemos sufrido, unos más y otros algo menos, temperaturas propias de un clima desértico. Pero lo más preocupante no es el rigor de la ola de calor sufrida, sino que con las características del fenómeno y los datos históricos de temperatura y frecuencia en la mano, La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica, concluye que se va cumpliendo el patrón de cambio climático previsible elaborado por el Grupo de Expertos sobre Cambio Climático de la ONU (IPPC) en 2001.

La ola de calor que afectó a grandes áreas del Oeste del Continente Europeo y, en particular, a zonas del centro, norte y nordeste de la Península e Islas Baleares entre el 26 y el 30 de junio, es la que ha alcanzado temperaturas más altas en la historia de nuestro país y prueba un patrón de calentamiento coherente con las hipótesis de calentamiento relacionadas con el cambio climático que se vienen realizando desde hace décadas, dice literalmente la AEMET en su comunicado oficial publicado hoy.

No sólo más cálidas, sino mucho más frecuentes

Aún es más, la investigación concluye que el tiempo que media entre episodios de calor extremo como el que hemos vivido se ha acortado a menos de un tercio. El periodo de retorno estimado para que se produjese un episodio cálido (22ºC o más en 850 hPa) en el mes de junio en la década de los 80 y 90 era de 30,8 años, mientras que el periodo de retorno para que se produjese una ola de calor (24ºC o más en 850 hPa) en el mes de junio en la década de los ochenta y noventa era superior a un siglo.

Datos y tabla, cortesía del Ministerio para la Transición Ecológica.

AEMET subraya además que los tiempos se recortan significativamente al analizar las dos primeras décadas del siglo XXI. Así, el periodo de retorno estimado de un periodo cálido (22ºC o más en 850 hPa) en el mes de junio en las dos primeras décadas del siglo XXI es de 3,7 años, mientras que el periodo de retorno de una ola de calor (24ºC o más en 850 hPa) en el mes de junio en las dos primeras décadas del siglo XXI es de 10 años.

En ambos casos, la frecuencia de episodios cálidos o extremadamente cálidos ha aumentado en las últimas cuatro décadas. La frecuencia es diez veces superior en las dos primeras décadas del siglo XXI que en la década de los ochenta y noventa del siglo XX, concluye AEMET.
La Agencia Estatal extrae sus conclusiones calculando el periodo de retorno de los datos de temperatura en 850 hPa registrados durante esta ola de calor, lo que le sirve para estimar la rareza de este fenómeno meteorológico extremo y si su frecuencia ha cambiado en las últimas décadas.

Una amenaza con masas de aire 1,3% más calientes que en los años 80

La investigación de AEMET concluye poniendo su atención en conocer si la media de temperatura ha variado durante el verano en nuestro territorio. Un aumento implicaría necesariamente una mayor frecuencia de olas de calor y de días muy cálidos, algo que resultaría coherente con las hipótesis y bases físicas del cambio climático.

En el gráfico AEMET incluye los valores de temperatura media en cada una de las dos décadas y la desviación estándar. Su resultado es un calco del elaborado por el Panel Intergubernamental de Expertos de Cambio Climático (IPCC) en 2001, hace casi dos décadas, en el que ya se describía cómo aumentaría la frecuencia de olas de calor al aumentar la temperatura media. Imagen, cortesía del Ministerio para la transición Ecológica.

De nuevo tomando como base los datos diarios de temperatura en 850 hPa para todas las capitales de provincia resultó que la media de temperatura en la década de los ochenta del siglo XX era de 15.48ºC, mientras que en la década de los diez del siglo XXI es de 16.78ºC, lo que supone un incremento de temperatura de 1.30ºC en las últimas cuatro décadas. En Canarias, la temperatura media en la década de los ochenta del siglo XXI en el nivel de 850 hPa era de 19.46ºC, y la media de la década de los diez del siglo XXI es de 20.53ºC, por tanto, la diferencia de temperatura entre ambos periodos es de 1.07ºC.

Pues bien, con estos datos la Agencia Estatal de Meteorología, no sólo concluye que se cumple el patrón de cambio climático elaborado por el COP21 sino que lo muestra gráficamente para que no quede duda alguna (comparar gráfico incluido arriba con los gráficos que mostramos a continuación).

Gráfico elaborado por el IPCC en 2001, hace casi dos décadas, en el que ya se describía cómo aumentaría la frecuencia de olas de calor al aumentar la temperatura media. Muestra el efecto en temperaturas extremas cuando (a) aumenta la temperatura media, (b) aumenta la varianza y (c) cuando la media y la varianza aumentan para una distribución normal de la temperatura. Imágenes, cortesía del Ministerio para la Transición Ecológica.

A punto de finalizar la segunda década del siglo XXI, lo que eran hipótesis ya son hechos que estamos viendo y sufriendo, dice AEMET en su comunicado. Avanzamos por un planeta más cálido que el que conocieron nuestros antepasados. Verdaderamente preocupante, sobre todo cuando hay políticos que niegan la evidencia del cambio climático y obran en consecuencia frenando la transición hacia el uso de energías limpias en potencias económicas de primer orden, como EEUU.

Imagen sobre el titular.- Termómetro en una parada de autobús de Madrid durante la ola de calor.

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