Según los datos oficiales publicados por Podemos ayer parece que por encima del 68% de quienes votaron en la consulta sobre si Pablo Iglesias e Irene Montero debían permanecer al frente del partido respectivamente como secretario general y portavoz de la formación morada en el Parlamento les dieron el «si quiero».
Y eso a pesar del casoplón que se han comprado en Galapagar. El chalet de 268 metros cuadrados contruidos en una sola planta cuenta con un gran jardín, una piscina de un tamaño más que mediano y una casa de invitados, todo ello localizado dentro de una parcela de 2.000 metros cuadrados.
De los 188.176 votos emitidos 59.224 (el 31,58%) expresaron la opinión de que la pareja debe dimitir de la secretaría general y de la portavocía parlamentaria además de dejar el acta de diputados. El mismo Pablo Iglesias ha dicho en Facebook, que «tomaba nota de esto».
Cocina abierta con barra americana, baño principal en marmol travertino y espacio para el servicio de casa con entrada propia, despensa, cuarto de lavado y amplio garaje para dos vehículos completan una mansión rustic-chic que cuesta alrededor de €600.000.
La consulta a las «bases» o sea, a los «cimientos» de podemos, se llevó a cabo mediante un programa informático que permitía votar más de una vez y que no distinguía entre afiliados, simpatizantes o el vecino de enfrente a la hora de participar.
Lo mejor, los garantes de la asepsia de la consulta. Ni un sólo «observador» ajeno a la férrea estructura de Podemos, que tiene pinta de marea pero ya ha sufrido más de una purga ideológica en su corta historia como partido.
Así da gusto ser anti-sistema. Habrá que apuntarse, ¿no?.
Iglesias y Montero han repetido hasta la saciedad que la adquisición de su chalet en la sierra de Madrid es una decisión que afecta a su vida privada exclusivamente y que la polémica generada alrededor de esta compra no es otra cosa que una intromisión inaceptable en su intimidad.
No «podemos» estar más de acuerdo. Comprendemos perfectamente su deseo de progresar, de vivir lo mejor posible. Lo que no entiendo es cómo en el caso de Luis de Guindos adquirir un piso del mismo o parecido precio que el del «templo familiar» de los Iglesias es cosa de «la casta» y era motivo de dimisión para el entonces Ministro de Economía, mientras en el caso de esta pareja que más que morada se está poniendo morada es materia de sacrosanta y virginal intimidad que nunca debió ser mancillada.
Lo que sí interesa a la res pública, tanto por lo oque respecta a De Guindos como en el asunto de la pareja Iglesias-Montero es «de dónde sacan pa tanto como destacan». En una palabra, de dónde sale el dinero para adquirir los mencionados bienes patrimoniales.
Lo de menos es si la pareja morada y la descendencia que esperan habitarán en el casoplón. Lo de más es si por financiar su compra han hipotecado su independencia política y podrían verse tentados de prevaricar por conservar el nido.
A De Guindos, se le conocía patrimonio personal bastante como para llevar a cabo la compra y el propio alquiler del piso podría bien contribuir de sobra a su financiación.
No sucede lo mismo con la pareja Iglesias-Montero. Ambos líderes entre los «parias de la tierra» no parecían ricos por su casa. Después se fue sabiendo de la ascendencia burguesita de Manuel Pablo Iglesias y del patrimonio inmobiliario de sus padres. Afloraron herencias e hipotecas firmadas para adquirirlo.
Dejando a parte las rentas inmobiliarias de los padres de Pablo Iglesias, me centraré en ésta última fuente de financiación, una hipoteca de €540.000 a 30 años concedida por la Caja de Ingenieros a un tipo VIP-preferente prácticamente inexitente que supone una cuota de devolución de €1.600 mensuales (€800 por cabeza).
Los mencionados costes de devolución de hipoteca se sumarán a los de mantenimiento y operativa ordinaria de una finca cuyos gastos superan ampliamente los que se podrían pagar con dos sueldos estilo Podemos. Me pregunto si Pablo Iglesias «madura» ahora una reforma del código ético de su partido que le permita subirse el sueldo, o permanecer más de 12 años en el cargo, o percibir remuneraciones o cesantías una vez que haya dejado el puesto que ocupa ahora.
Quizá ambos se plantean eso del pluriempleo, pero para esto también habría que reformar el Código Ético del partido.
Por otro lado no debe olvidarse que Caja de Ingenieros es una entidad bancaria afín al independentismo catalán. De hecho esta entidad gestiona la caja de solidaridad de Omnium Cultural y Asamblea Nacional Catalana. Caja de Ingenieros financió la fianza de €150.000 para sacar a la ex-Presidenta del Parlament, Carme Forcadell, de la cárcel.Joan Vallvé Ribera, miembro del patronato de la Fundación Caja de Ingenieros, es además vicepresidente de Omnium.
Aunque el 68% de los votantes en el plebiscito morado hayan apoyado a sus líderes manteniéndolos en sus cargos, deberíamos examinar muy de cerca de ahora en adelante los actos políticos de la pareja Iglesias-Montero, por lo que nos puede ir a todos en ello.
Porque cuando los españoles votamos a un político esperamos ejerza el poder en nuestro nombre y si llega a formar parte del gobierno, que lo ejerza en beneficio de todo el país, no pensando en pagar su hipoteca.
Imagen sobre el titular.- Dos pitufos morados en su mansión, porque PODEMOS. Meme diseñado por Eastwind













