La Comisión Europea ha dejado claro que el impuesto que el Gobierno Español pretendía cobrar a los operadores de telecomunicaciones no dará de comer al ente público. Lo ha declarado ilegal.
Pero, una vez prohibida la publicidad en la televisión pública española, la pregunta ahora es quién pagará sus gastos y mediante qué sistema.
Antes de la “ley seca publicitaria en TVE”, a la asignación en los Presupuestos Generales del Estado, se sumaban los saneados ingresos por publicidad, alrededor de €450 millones anuales, que se embolsaba el ente público líder en audiencia con la 1.
La Asociación Española de Anunciantes (aea), ha tendido la mano al Gobierno. Ayer ofrecía a la Vicepresidenta aportar al menos los €240 millones que el Gobierno necesita como mínimo todavía para mantener la televisión pública. Eso sí, a cambio de inserciones publicitarias, bajo el régimen restrictivo que se quiera regular para evitar la saturación.
Todo un problema el de la financiación de TVE, sobre todo si se tiene en cuenta que el presupuesto total recién aprobado por el Consejo de Adiministración del ente público RTVE asciende a los €1.200 millones para 2011 y que el Gobierno Español está en números rojos.
Subieron las tarifas
La aea asegura en su comunicado además que tras la aplicación de la prohibición se ha producido un aumento de alrededor del 30% en las tarifas publicitarias de las televisiones privadas, lo que ni beneficia a los anunciantes ni a los consumidores. No hace falta ser un genio para entender que el anunciante no querría y de hecho no puede repercutir el aumento de la factura por publicidad en el precio de los productos y servicios que ofrece en una época de crisis como la que vivimos.
La publicidad libra de impuestos
Una de tres, o se revisa esa prohibición total de inserción de publicidad, como proponen los anunciantes, o se vuelve al régimen mixto anterior, o el Gobierno quizá podría plantearse otro impuesto o una tasa, capaz de pasar el examen de la Comisión Europea. Está por ver quién debería soportar el nuevo impuesto. ¿El bolsillo de los televidentes, tan maltrecho o más que las arcas del Estado debido a la crisis?.
Cierto que, por ejemplo, en Reino Unido y otros países europeos los espectadores pagan por el privilegio de consumir televisión, lo que no fomenta desde luego la igualdad de los ciudadanos a la hora de acceder a los contenidos. Está por ver si en España funcionaría el sistema, en cualquier caso.
Francia no aplica la prohibición, de momento
Por otro lado, según subraya la aea en su comunicado, Francia anunciaba el 17 de septiembre que demora la aplicación de la prohibición de publicidad en la televisión pública hasta 2014, cuando inicialmente estaba prevista para 2011.
Aunque es mucho menos restrictiva que la española, ya que mantendría las emisiones de publicidad durante gran parte del día, el Gobierno Sarkozy parece consciente deque dicha prohibición no haría más que empeorar todavía más la situación de crisis económica.
Por la publicidad y contra la saturación
La aea, por su parte, mantiene una posición compartida por toda la industria publicitaria española y que quedó patente en la constitución de plataforma contra el Proyecto de Ley de Financiación de CRTVE en su momento. La aea rechaza la prohibición de la emisión de publicidad en TVE porque opina que perjudica al tejido productivo del país, afecta negativamente al consumo, incrementa el paro y socava la propia viabilidad de la televisión pública.
La Asociación Española de Anunciantes considera, además, que la publicidad es parte de la sociedad y de la vida y que, como en cualquier ámbito de la comunicación con el ciudadano, también debe de estar presente en los medios públicos, aunque sin llegar a la saturación.
Imagen sobre el titular.-
Eastwind Marketing links relacionados:














