Las pasadas fiestas navideñas y el nuevo año han traído malas noticias para la prensa diaria en papel. Al anuncio del cierre del periódico gratuito ADN, el 22 de diciembre, se unía, el pasado 3 de enero, la presentación de solicitud de declaración de concurso voluntario de acreedores por parte de Mediapubli, la empresa editora del diario Público, ante los juzgados de lo mercantil de Barcelona.
La solicitud ha sido presentada conjuntamente con la de la filial editora del periódico La Voz de Asturias. Son solo dos botones de muestra de la delicada situación por la que atraviesa el sector de la prensa, y en especial los diarios, en nuestro país.
Las causas de esta particular crisis se resumen a grandes rasgos en algo que ha dicho la Asociacion de Editores de Diarios Españoles (AEDE): La crisis económica general y publicitaria, y el hecho de que este tipo de publicaciones se encuentre inmerso en un proceso de transformacion -léase cambio de modelo- ante el auge de Internet. Es un diagnóstico válido para todos, ya se trate de periódicos gratuitos o de pago. Al menos en parte.
El notable y continuado descenso de la inversion publicitaria en los diarios durante los últimos años está causando verdaderos estragos en la economía de los grupos y empresas editoras de los rotativos. Sin ir más lejos, y a falta de una cuantificacion más afinada, la bajada probablemente se encuentra cerca del 12% en 2011, tanto en el caso de los gratuitos como de los de pago, según las previsiones del panel Zenthinela del último mes de diciembre.
Pero las previsiones para 2012, que se han hecho públicas recientemente, tampoco son optimistas, sino todo lo contrario. Los componentes del panel Vigía, integrado por directivos comerciales, de marketing y responsables de investigacion de los medios, estiman que seguirá siendo negativo el comportamiento de esa inversion y cifran el descenso en un 8,8% para los diarios de pago y en el 7,3% para los gratuitos. Según la opinión de los integrantes del panel Zenthinela, compuesto por representantes de los anunciantes, que complementa la vision del Vigia, la caída sería un poco mayor, de un 9% y un 8% respectivamente.
Con todo, los que lo tienen más crudo son lo diarios gratuitos. Por definición, la gratuidad conlleva no recibir ingresos en concepto de venta de ejemplares, con lo cual estos rotativos ven reducidos sus ingresos a los que provienen exclusivamente de la publicidad, que en las cabeceras de pago representaba en torno al 50% del total de ingresos antes de la crisis económica.
De las dificultades de los gratuitos para sobrevivir a la prolongada y brutal crisis publicitaria que agobia a la prensa se viene hablando desde hace algún tiempo. El primero en caer fue Metro, si no recuerdo mal, en 2009. Ahora le ha tocado el turno a ADN, el gratuito del Grupo Planeta. Se va despues de seis años de andadura, con una distribución media diaria de 555.641 ejemplares, según la última certificacion de OJD correspondiente a junio de 2011, y una audiencia media diaria, según el EGM, de 1.024.000 lectores.
Por audiencia, ADN ocupaba el tercer lugar en el ranking de los gratuitos. Una clasificación que encabeza 20 minutos, con 2.120.000 lectores diarios, seguido por Qué (1.360.000) y cierra Viva con 106.000. Tal como están las cosas y con la perspectivas de una crisis publicitaria que va todavía para rato y tan severa con la prensa diaria, cabe preguntarse si el resto de las cabeceras diarias gratuitas mencionadas podrá resistir y hasta cuándo. Algunas fuentes conocedoras del sector no las tienen todas consigo. El cierre de ADN afecta a 60 personas, que se unen a los millares de periodistas que han ido al paro en los últimos tiempos.
Por su parte, la empresa editora de Público, periódico lanzado en septiembre de 2007 con una ideología claramente de izquierda, ya había planteado un ERE el pasado octubre, el cual se saldó con la baja incentivada de 29 personas, más una rebaja en los salarios de la franja más alta de la plantilla que va del 5% al 18%.
El concurso de acreedores se presenta ahora “para salvaguardar de la mejor forma posible los intereses de las partes afectadas”, según la propia editora, y “ante la intensificacion de la crisis publicitaria, la profunda transformación que está sufriendo el sector de la prensa escrita y las dificultades para acceder a nueva financiación”. “La profundidad de la crisis económica, publicitaria y estructural en la prensa escrita hace inevitable -según Mediapubli- acogerse al concurso de acreedores como herramienta de re estructuracion para procurar la viabilidad futura del proyecto”.
En este caso los afectados por la situación son 160 familias. Otra compañía del Grupo, la cadena de televisión La Sexta, ha comunicado recientemente su intencion de fusionarse con la cadena Antena3, no para en Mediapubli la inestabilidad dentro del Grupo.
Según el último certificado de OJD, Público tiene una tirada media de 129.670 ejemplares y una difusion de 87.983 ejemplares y se coloca en el lugar catorce entre los diarios de pago, con 1.000 ejemplares por encima de La Razón y 1.000 por debajo de Heraldo de Aragon. Cabe hacerse aquí también la pregunta fatídica, aunque inevitable, de cuántos otros diarios seguirán éste o parecido camino en tanto continúen las duras circunstancias actuales.
Público apareció en el panorama periodístico de este país con ganas de comerse el mundo. Los resultados no parecen haber acompañado. Cabe hacerse al respecto también otra pregunta, la del millón. ¿Por qué a los diarios ideológicamente confesos de izquierda aparentemente radicalizada les cuesta tener éxito, tanto publicitario como de audiencia, en este país?. Y todo ello, a pesar de que en teoría y desde el punto de vista de marketing, ahí existe un hueco interesante por lo menos en lo que respecta a la audiencia. Durante el periodo democrático se ha dado algún fiasco sonado en este sentido.
Imagen sobre el titular.- Paperangelmourn. © Eastwind.
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