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Multa de €30.001 a Cines Yelmo por prohibir la entrada en sus salas con comida comprada en el exterior

El Instituto de Consumo Vasco (Kontsumobide) ha impuesto una multa de €30.001 a Yelmo Cines por impedir a los usuarios el acceso a sus instalaciones con alimentos adquiridos en el exterior.

La sanción es consecuencia de la denuncia interpuesta ante este órgano de la Administración vasca por parte de Facua Euskadi en enero pasado al considerar que la cadena de cines imponía una cláusula abusiva a los usuarios al prohibirles el acceso a sus salas con comida y bebida adquirida fuera de ellas.

Facua Euskadi señalaba que la actividad principal de un cine es la exhibición de películas y no la restauración, por lo que no resultaba válido que se acogieran a esta excusa para impedir la entrada con comida y bebida del exterior cuando, además, dentro del propio recinto pueden adquirirse alimentos.

La segunda cadena de exhibición cinematográfica del país prohíbe consumir en sus salas si los espectadores los han adquirido fuera los mismos productos que vende hasta 13 veces más caros que en otros establecimientos. Se ampara para hacerlo en el derecho de admisión.

Yelmo Cines ha anunciado que recurrirá el acto administrativo sancionatorio adoptado por el Kontsumobide.

Fundamentos jurídicos alegados contra la prohibición impuesta por Yelmo Cines

Facua señala en sus demandas que el artículo 82.1 de la Ley General de Defensa de los Consumidores y Usuarios, el cual establece como tales todas aquellas prácticas que causen «un desequilibrio importante de los derechos y obligaciones de las partes que se deriven del contrato».

Además la Comisión de Cooperación de Consumo estableció en su consulta número 5 del año 2000 que «las cláusulas en las que se impone al consumidor limitaciones en orden a la adquisición de los productos sin fundarse en circunstancias objetivas, deben ser consideradas abusivas».

La asociación también señala que una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, sobre la prohibición de entrar a los cines con comida y bebida, recoge que «resulta irrazonable entender la limitación de la capacidad de elección del consumidor» y que «si se limita la posibilidad acceder a la sala en función de la procedencia de los productos y sólo se pueden consumir los adquiridos en su interior, resulta que de manera indirecta se está imponiendo que utilice servicios que en principio no ha solicitado pero que se ve forzado a pedir a la propia empresa».

La Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan), ahora Aesan, publicó en 2016 un informe, igualmente relacionado con la prohibición en cines, en el que concluía que existía una «cláusula abusiva» ya que el consumidor «se ve privado de la prestación principal, de forma injustificada, habiendo abonado la entrada, en base a una limitación impuesta unilateralmente respecto a un servicio accesorio que no ha solicitado, y teniendo en cuenta que la actividad básica de la empresa no es la venta y distribución de comida y bebida».

La demanda judicial en Madrid por la misma causa, todavía pendiente de fallo

Facua-Consumidores en Acción ha interpuesto una demanda judicial en la Comunidad de Madrid contra Yelmo Cines por el mismo motivo.
Concretamente la asociación de defensa de los consumidores ha interpuesto una acción de cesación en los juzgados de primera instancia de Madrid al considerar que con la prohibición de entrada con alimentos adquiridos fuera del cine la cadena impone una cláusula abusiva que limita los derechos de los consumidores.

Señala en su demanda que la cadena tiene carteles con el texto «la compañía no permite el acceso a estas instalaciones con alimentos y/o bebidas adquiridas fuera de Yelmo, reservándonos por tanto el derecho de admisión». Una advertencia que también realiza en su página web al vender las entradas.

La empresa pretende ampararse en el ejercicio del derecho de admisión. Un derecho de admisión que, según advertía Facua en su demanda, resulta contrario a la legislación.
La asociación argumenta que el servicio de ambigú no es la actividad esencial definitoria del cine, por lo que las salas no pueden ejercer ese derecho de admisión como si se tratase de un restaurante.

La actividad de exhibición cinematográfica existe con independencia de que la empresa ofrezca un servicio de ambigú, la existencia de la primera actividad no depende además de la existencia de un servicio de restauración.

Actualmente, este procedimiento se encuentra todavía pendiente de la celebración del juicio y su posterior resolución.

Imagen sobre el titular.- Cine Yelmo dentro de un centro comercial y de ocio. Imagen de CarlosVdeHabsburgo a través de Wikimedia Commons. Para ver la fotografía original y leer los términos de la licencia, clic aquí

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