El veto de la Administración Trump a Huawei va más allá de las apps de tu móvil chino

Una licencia general permitirá a ciertas empresas norteamericanas continuar sus negocios con Huawei durante 90 días

Eva González Washington (EEUU)/Shenzhen (RPC), 21 mayo, 2019

La Oficina de Industria y Seguridad (Bureau of Industry and Security -BIS-) del Departamento de Comercio del Gobierno de los Estados Unidos anunciaba el 16 de mayo pasado que agregaría a Huawei Technologies Co. Ltd. y sus filiales a la Lista de entidades de la Oficina.
La venta o transferencia de tecnología estadounidense a una compañía o persona en la Lista de Entidades requiere una licencia emitida por la BIS, y la licencia puede ser denegada si la venta o transferencia perjudica los intereses de la seguridad nacional o política exterior de los Estados Unidos.

La Adminsistración Trump funda la decisión de incluir a Huawei en esta “lista negra” en el hecho de que la compañía china (su filial estadounidense) ha desobedecido la prohibición de comerciar con Irán establecida por el Gobierno Norteamericano perjudicando así la política exterior y la seguridad del país.

Huawei emitía el pasado 16 de mayo un comunicado oficial en el que subrayaba que “esta decisión no beneficia a nadie, causará gran daño económico a las compañías estadounidenses con las que Huawei hace negocios, afectará a decenas de miles de empleos en EEUU e interrumpirá la colaboración actual y la confianza mutua que existe en la cadena de suministro global.”

El portavoz oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Popular China, Lu Kang, durante su conferencia de prensa ordinaria celebrada el 20 de mayo de 2019. © Ministerio de Exteriores de la RPC.

“Nos enteramos de la noticia de que Google ha suspendido los negocios con Huawei por lo publicado en los medios de comunicación. Verificaremos la información y seguiremos de cerca cómo se desarrolla el asunto. Entre tanto, China apoya a las empresas chinas en el uso de las armas legales a su alcance para defender sus derechos legítimos”, subrayó el portavoz oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Popular China, Lu Kang, durante su conferencia de prensa ordinaria celebrada el 20 de mayo de 2019.
Sobre las afirmaciones de Trump en relación a que China había roto el acuerdo, Lu Kang explicó: “No estoy seguro de a qué trato se refería la parte estadounidense. Tal vez uno fruto de su imaginación pero al que China no ha prestado su consentimiento, sin embargo.

Kang continuó: “La razón subyacente por la que las 11 rondas de consultas no lograron un acuerdo es que los Estados Unidos intenta lograr demandas irrazonables a través de la presión máxima”…” Cuando sus amenazas no funcionaron y, en cambio, provocaron dudas generalizadas y fluctuaciones del mercado en el país y en el extranjero, los EE. UU. recurrieron a enturbiar las aguas y a exonerarse de la culpa. Eso también resulta inútil, ya que la comunidad internacional es testigo de la actitud sincera y constructiva que China ha mostrado en las últimas 11 rondas de negociaciones.”

El presidente Donald J. Trump participa en una reunión bilateral con el presidente Xi Jinping en el Gran Palacio del Pueblo, el jueves 9 de noviembre de 2017, en Beijing, República Popular de China. Foto oficial de la Casa Blanca por Shealah Craighead

“Me gustaría reiterar, añadió, “que hay esperanza de éxito sólo cuando las consultas avancen por el camino correcto del respeto mutuo, la igualdad y el beneficio mutuo”, concluyó el portavoz del Ministro de Exteriores chino.

Pero el veto Trump a Huawei no sólo implica el endurecimiento de la guerra comercial China-EEUU y sus derivados, sino que refleja la pugna por la supremacía y el dominio tecnológico en el mundo. Una lucha por el poder tan vieja como la de Napoleón o Hitler, y que a pesar de librarse con armas “incruentas” a primera vista, resulta tanto o más de temer que las guerras con aparato militar.

Google restringe su relación empresarial con Huawei, por “imperativo gubernamental”

El Domingo 19 de mayo Reuters publicaba en exclusiva que Google Alphabet había decidido dejar de hacer algunos negocios con Huawei, concretamente aquellos que requieren la transferencia de hardware, software y servicios técnicos, excepto aquellos disponibles públicamente a través de licencias de código abierto.
El gigante tecnologico estadounidense explicaba a la agencia de noticias alemana que se limitaba a cumplir con la orden del Gobierno de EEUU al tiempo que estudiaba las implicaciones de la ruptura con Huawei.

No parece que le haga mucha gracia a la empresa norteamericana la medida Trump, sobre todo si se tiene en cuenta que su sistema operativo, el Android, compite directamente con el IOS de Apple y había encontrado en los móviles de Huawey un medio perfecto para extender su uso a nivel mundial dado el incremento de la penetración en el mercado de los móviles de la marca china.

Huawei P Smart 2019 con sistema operativo Android y Google search de serie.

De acuerdo con la información proporcionada por Google a Reuters, los servicios, Google Play y las protecciones de seguridad de Google Play Protect continuarán funcionando en los dispositivos Huawei ya existententes.
De ahora en adelante, Huawei solo podrá instalar la versión pública de Android en sus smartphones y no podrá acceder a las aplicaciones y los servicios propietarios de la norteamericana.

Sin embargo, aquellos que actualmente son propietarios de teléfonos inteligentes Huawei que llevan instaladas de serie aplicaciones de Google seguirán pudiendo usar y descargar las actualizaciones de las mismas proporcionadas directamente por Google.

El veto a Huawei por parte de la Administración Trump ya ha hecho que otras empresas como Intel, Qualcomm, Xilinx y Broadcom suspendan sus actividades de suministro de microprocesadores a la tecnológica china a la espera de que se calibre el alcance de la prohibición gubernamental de transferencia de tecnología.

Todas estas noticias hicieron que los comentarios y análisis sobre la inclusión de Huawei en la lista BIS se centraran en los perjuicios que va a generar la prohibición de transferencia tecnológica para las ventas de smartphones de esta empresa china, para los usuarios de sus teléfonos móviles y para las compañías norteamericanas que le suminsitran chips y otros componentes a la compañía vetada.
Pero Huawei no sólo vende smartphones en los 170 países situados en en los cinco continentes en los que opera y la prohibición de transferencia tecnológica no sólo se refiere a la tecnología móvil.

Perjuicios no sólo “móviles” y no sólo para Huawei

La decisión de Google coloca a los teléfonos móviles Huawei en una posición de desventaja competitiva en el mercado de los teléfonos inteligentes en un momento en el que las ventas de la china superan con mucho las de Apple y se acercan peligrosamente a las de Samsung en todo el mundo.

La cuota de Samsung en el mercado mundial de smartphones alcanzaba el 23,1% en el primer trimestre de 2019, frente al 19% de Huawei y el 11,7% de Apple. Ambas compañías asiáticas incrementaron su participación en el mercado en el primer trimestre de este año desde el 18,7% que disfrutaba la coreana y el 16,2% de la china en el cuarto trimestre de 2018. Por el contrario Apple perdió cuota desplomándose hasta el 11,7% desde el 18,1% registrado en el último trimestre del año pasado.
Pero, el veto de la Administración Trump abarca además a empresas e instituciones que operan en otros segmentos de base en el campo de las telecomunicaciones como el de la ciberseguridad y el de la investigación, desarrollo e implantación de redes en general y de redes 5G en particular.

Paul Harris (Presidente de Rain) y Jacqueline Shi (Presidente de la línea de producto Huawei Cloud Core) celebran el lanzamiento conjunto de la primera red 5G comercial en Surafrica en febrero de 2019. © Huawei.

Las redes de banda ancha actualmente en funcionamiento y quienes las operan en muchos casos emplean equipos de esta compañía china, los cuales fueron elegidos por su buena relación calidad precio o por su avanzada tecnología, al margen de cualquier consideración política o geo-política. Ahora dependen de Huawei y no se puede cortar la relación con la china de hoy para mañana sin dañar estos servicios y negocios.

El veto estadounidense a Huawei también puede perjudicar el desarrollo de las redes de telecomunicaciones y a la penetración de servicios de primera necesidad como la telemedicina o a la bancarización móvil de personas cuyo nivel económico no les permite abrir una cuenta al uso en un banco. Teniendo en cuenta que la penetración de estos servicios en países en desarrollo como los situados en Africa o en gran parte del Asia en desarrollo ha ido en buena medida de la mano de las ventas de teléfonos Huawei, el impacto de la prohibición de Trump será probablemente muy negativo a corto plazo.

Es bien conocida la colaboración de Huawei y otras empresas chinas con la Unión Africana y cómo ha venido impulsando esta colaboración el desarrollo de los países miembros de la organización. Lo mismo sucede en Brasil y otros países suramericanos.
La gran relación precio-calidad de los smartphones Huawei ha hecho que programas de telemedicina, incluso en paises desarrollados como España, se hayan iniciado empleando teléfonos inteligentes de la marca china. Unos aparatos que, de momento, no quedan privados de las actualizaciones de fabricante para sus sistemas operativos Android pero no se sabe bien qué sucederá con ellos en el futuro.

90 días de gracia

El propio Gobierno Estadounidense reconoce que la decisión de incluir a Huawei en la lista del BIS puede generar efectos nocivos de calado en el funcionamiento de sus redes de telecomunicaciones internas y otros perjucicios que es preciso minimizar. De ahí la moratoria de 90 días, de caracter extensible, en forma de licencia general del BIS que entró en vigor el pasado 20 de mayo.

“La Licencia General Temporal otorga a los operadores tiempo para hacer otros arreglos y margen al Departamento para determinar las medidas apropiadas a largo plazo para los estadounidenses y los proveedores de telecomunicaciones extranjeros que actualmente dependen del equipo de Huawei para servicios críticos”, dijo el Secretario de Comercio de EEUU,Wilbur Ross, “esta licencia permitirá que las operaciones continúen para los usuarios existentes de teléfonos móviles de Huawei y las redes rurales de banda ancha “.

Huawei celebrando diez años de operativa en EEUU. © Huawei.

La Licencia General Temporal autoriza ciertas actividades necesarias para las operaciones en curso de las redes existentes y las necesarias para respaldar los servicios móviles ya en funcionamiento, incluida la investigación sobre ciberseguridad que es crítica para mantener la integridad y confiabilidad de las redes y equipos existentes y mantenerlos totalmente operativos.

Los exportadores deberán guardar la documentación de estas operaciones por lo que respecta al uso de la licencia general para ponerla a disposición el BIS si este Departamento lo solicita.

Con la excepción de las transacciones explícitamente autorizadas por la licencia general de 90 días que mencionabamos más arriba, cualquier exportación, re exportación o transferencia de productos continuará requiriendo una licencia especial que el BIS otorgará después de revisar el caso concreto. Juega el silencio administrativo negativo, es decir en ausencia de resolución se entiende que el BIS no concede la licencia. El Departamento de Comercio de los EEUU evaluará si se debe extender la mencionada licencia general más allá de los 90 días.

¿La “carrera del 5G” en el fondo del veto a Huawei?

Dejando aparte el ámbito del suministro de componentes y los acuerdos firmados con Google, el papel de Huawei en el campo de la investigación y desarrollo de nuevas tecnologías es clave en algunos segmentos como el de la ciberseguridad o el 5G. Los avances y la implantación de redes 5G son básicas, entre otras cosas, para el desarrollo y empleo generalizado del Internet de las cosas, ciudades inteligentes, vehiculos conectados, industria de los contenidos digitales, e-commerce y retail -tiendas conectadas e inteligentes-, sólo por citar algunos ejemplos.

El pastel del 5G parece de lo más apetecible si tenemos en cuenta las previsiones de la GSMA incluidas en el informe titulado Mercado Móvil 2019.

Sunil Bharti Mittal (President of the GSMA and founder and President of Bharti Enterprises) presents the GSMA Award for the outstanding contribution to the mobile industry awarded to Huawei in the hands of Ken Hu, rotating and acting CEO of Huawei . © Huawei.

Sunil Bharti Mittal (Presidente de GSMA y fundador y Presidente de Bharti Enterprises) –derecha- entrega el Premio GSMA a la contribución sobresaliente a la industria móvil concedido a Huawei a Ken Hu, CEO rotativo y en funciones de Huawei. © Huawei.

El número de conexiones de telefonía 5G alcanzará los 1.400 millones para 2025, un 15% del total mundial. Pare el mencionado año, la GSMA pronostica que serán 5G alrededor del 30% de las conexiones en mercados como China y Europa, y alrededor de la mitad del total en los Estados Unidos.

Además las tecnologías y redes 5G contribuirán con $ 2.2 trillones (trillions americanos) a la economía global durante los próximos 15 años. Sectores clave como manufactura, servicios públicos y servicios financieros y profesionales rán los más beneficiados por la nueva tecnología.

De acuerdo con las previsiones de la GSMA tras el lanzamiento y puesta ne funcionamiento de redes 5G en Corea del Sur y EEUU durante 2018, otros 16 mercados importantes a nivel mundial activarán redes comerciales de este tipo en 2019. La GSMA calcula que los operadores móviles en todo el mundo están invirtiendo actualmente alrededor de $ 160.000 millones por año (gasto de capital) en ampliar y actualizar sus redes, a pesar de las presiones regulatorias y competitivas.

El veto a Huawei podría mejorar artificialmente la posición competitiva de determinadas compañías estadounidenses de cara al dominio en el campo de la tecnología 5G. Pero lo cierto es que a medio y largo plazo perjudicaría a los consumidores y resto de actores interesados en el desarrollo e implantación de las nuevas redes de telecomunicaciones ultra-rápidas. También dañaría a todos los sectores que se verían beneficiados con la implantación rápida de este tipo de redes. Huawei y algunas otras compañías asiáticas van por delante de las norteamericanas en este ámbito. Colaborar con ellas no puede sino dinamizar el avance del 5G en el mundo, aunque esto pueda no convenir a los intereses económicos o de hegemonía tecnológica de EEUU.

Ren Zhengfei (Director, CEO y fundador de Huawei). © Huawei.

De hecho Ren Zhengfei (Director, CEO y fundador de Huawei) ha declarado hoy a algunos medios Estatales chinos que “nadie podría ponerse al día con su tecnología 5G en un futuro cercano”…”La práctica actual de los políticos estadounidenses subestima nuestra fuerza.”

Con el pretexto de que los productos Huawei incluían una puerta trasera que permitiría al Gobierno Chino espiar a particulares y empresas occidentales como lo hacía con los nacionales de su país, Trump presiona desde hace meses para que gobiernos y empresas prohiban a la compañía china participar en sus programas para el desarrollo e implantación de redes de telecomunicaciones y en especial de redes 5G. Aunque sin todo el éxito que el Presidente norteamericano habría deseado.

A diciembre de 2018 habían decidido no adquirir equipos 5G de Huawei para sus redes y Administraciones públicas: Japón, EEUU, Australia y Nueva Zelanda. La exclusión abarcaba también en algunos casos a los productos de la china ZTE.

Pero muchos países europeos no parecen compartir la opinión de Trump. Sin ir más lejos, la Canciller Alemana Angela Merkel decía el pasado 8 de mayo que su gobierno no capitulará ante la presión de los EE. UU. en el sentido de castigar a proveedores individuales. “Hay dos cosas en las que no creo. Primero, en discutir públicamente estas cuestiones de seguridad muy delicadas, y segundo, en excluir a una empresa simplemente porque es de cierto país,” subrayó Merkel.

Robot 5G de Huawei en el Mobile World Congress 2019. © Huawei.

A pesar de las presiones de EEUU, a fines de febrero de 2019, Huawei había firmado contratos comerciales de 5G con más de 30 operadores y había servido más de 40,000 estaciones base 5G alrededor del mundo.

Quizá esta es una de las razones que han conducido a Trump a cortar las alas de Huawei  con una decisión, en principio aplicable sólo dentro de los EEUU, pero que coloca a la compañía china en una situación de desventaja competitiva, al menos temporalmente, en otros mercados internacionales en los que opera.

El portavoz oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Popular China, Lu Kang, subrayó durante su conferencia de prensa ordinaria celebrada el 20 de mayo de 2019 que los las investigaciones llevadas a cabo por parte de Gran Bretaña, Alemania y la Unión Europea (UE) durante años no han encontrado “puertas traseras” en los productos de Huawei, mientras que han sido detectadas con frecuencia lagunas de seguridad en los productos fabricados por la empresa estadounidense, como lo demuestran los diez incidentes de “puerta trasera” que han sido experimentados desde 2013.

Donald Trump en la ceremonia de investidura como Presidente de los Estados Unidos de América. Imagen procedente del perfil oficial en facebook de Donald Trump.

A la luz del análisis medianamente profundo de los hechos la cuestión iraní y la de la puerta trasera en los productos de Huawei más se parecen a la “santa causa” que sirvió para iniciar las cruzadas que a verdaderas amenazaso peligros que deban ser combatidos con un veto como el adoptado contra Huawei por la Administración Trump.

Imagen sobre el titular.- Detalle del stand de Huawei en el Mobile World Congress 2019 celebrado en Barcelona. © Huawei.

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Para saber más sobre el desarrollo y dimensiones del mercado móvil 5G según las estimaciones 2019 de la GSMA, ver el estudio Economía Móvil 2019. Para acceder al informe clic aquí

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